lunes, 8 de febrero de 2010

Luz en la oscuridad.



      Todos los días, al salir del colegio, la pequeña Sonia, acompañada por su madre, cruzaba la calle, arrastrando la pequeña maleta color azul cielo con la imagen de su ídolo televisivo, Callou, repleta de libros, cuadernos y de su estuche preferido, para ir al parque.
         Su lugar favorito, el columpio al lado de las escaleras de entrada, era su destino. Mientras bocado a bocado, su madre le iba dando su merienda favorita, un pequeño bocadillo de pan de molde con jamón, queso y tomate, no perdía detalle de lo que sucedía a su alredor. Llevaba varias semanas intrigada con la figura de aquel anciano con sombrero, sentado en el banco de enfrente, que ocultaba sus ojos tras unas gafas de sol, y que portaba siempre aquel bastón tan feo y largo. Su madre observaba como Sonia miraba y miraba a aquel hombre, esperando que fuera ella quien diera el primer paso, quien preguntara, que su curiosidad le venciera.
         -Mami, ¿Quién es aquel señor que se sienta en ese banco? ¿Por qué lleva gafas de sol siempre y ese horrible bastón?
         -Es el Señor Pascual, cielo, un anciano del barrio. Lleva gafas de sol porque es ciego. Verás la gente aún se sorprende de algunas cosas cariño, el señor pascual tiene los ojos enfermitos y blancos del todo. El bastón lo usa para no tropezar.
         -Yo no me asustaré de ver los ojos del señor Pascual, porque soy muy valiente, Mami. Mira lo alto que llego en el columpio.
         Sonia estiró las piernas e inclino el cuerpo hacia atrás dándose impulso hacia delante, luego las encogió y echó el cuerpo hacia delante tomando aún más impulso en el regreso: Lo hizo varias veces hasta que su madre, le reprendió…
         -Ya se que eres muy valiente, pero no sigas o te caerás.
         La niña obedeció.
         -Mami… ¿Puedo saludar al Señor Pascual?
         -Podemos acercarnos y darle las buenas tardes, si quieres.
         -Si Mami, por favor.
         El señor Pascual permanecía impasible en aquel banco, a unas decenas de metros,  expectante, atento a la conversación entre madre e hija.
         Sonia, escondida tímidamente tras su madre y agarrada de su mano, llegó ante el anciano.
         -Buenas tardes, señor Pascual.
         -María, un placer siempre oír tu voz.
         María, la madre de Sonia, se ruborizó ligeramente. Aquel hombre recordaba a la joven que, años atrás, le ayudara a cruzar una céntrica calle entre la vorágine de personas anónimas que pasaban por su lado rozando y golpeando su tímido cuerpo, incapaz de reaccionar ante semejante avalancha.…
         -Me recuerda…-Dijo con agrado.
         -Como olvidar ese aroma a lavanda que conserva tu pelo y ese tono de voz. Eres María, mi salvadora. –Sonrió el anciano.
         -Y tú debes ser, la pequeña Sonia. –Dijo señalándole con el bastón. No te escondas tras las piernas de tu madre. Te conozco muy bien, Vienes todos los días con tu mamá. Oigo las ruedas de tu carrito bajar el bordillo, rodar por el asfalto, chocar contra el otro bordillo, subirlo, bajar las tres escaleras de entrada y pararse. Luego oigo tu voz y la de tu mamá. Se que te gusta el columpio y que eres muy valiente…por lo que decías hoy.
         -Caray Mami, este señor se entera de todo. No puede ser ciego.
         -Sonia se saluda primero. –Le reprendió cariñosamente su madre.
         -Hola soy Sonia, buenas tardes señor Pascual
         -Hola pequeña, no temas acércate. Seguro que te gustan los caramelos. María ¿puedo darle uno?
         -Pero sólo uno que ya ha merendado.
         -Que clase de magia utiliza usted para saber esas cosas sin poder verlas. –Dijo la niña extendiendo la mano, recogiendo el caramelo que el anciano había sacado del bolsillo de la chaqueta.
         -La magia de los sentidos. ¿Quieres conocerla?
         -Si
         María se subió la manga izquierda para ver la hora que era.
         -Será un minuto nada más María.
         María pensó si las palabras de su hija habían sido las acertadas. Si no supiera en realidad que estaba ciego…El señor Pascual había percibido su impaciencia.
         -Sentaros las dos.- Dijo el anciano –Ahora…cerrad los ojos e imaginaros el silencio absoluto.
         Tanto la madre como la hija obedecieron al Señor Pascual.
         -Sonia, estamos en el parque. En el parque se oye a los niños jugar, a las hojas de los árboles meciéndose al son de la brisa, al señor del carrito de los helados del fondo anunciando sus productos, a los jóvenes que corren…En el parque huele a hierba fresca, a sabia de los árboles…
         -Y a caca de perro. –Dijo la niña interrumpiéndole enfadada.- El otro día olía a caca de perro.
         María y el señor Pascual rieron
         -Tienes toda la razón, pero piensa únicamente en los buenos olores del parque, en los sonidos que te agradan y elimina el resto. Eso es la magia de los sentidos.
         Sonia empezó a rechupetearse los labios…
         -Eso es trampa pequeña, estás pensando en el helado de fresa que te compra mamá los fines de semana.
         María rió, mientras la niña se ruborizaba enfurruñada.
         -Será mejor que nos vayamos. Se hace tarde. –Dijo María invitando a la niña a levantarse.
         -Mami, puedo volver a sentir magia con el señor Pascual.
         -Siempre que quieras, pequeña. –Dijo el anciano adelantándose a María… De pronto todo se volvió negro…
         -“Siempre que quieras, siempre que quieras…”, las palabras seguían resonando en mi cabeza. Me había despertado sobresaltada, como cada noche desde hacía un par de semanas. Como cada noche desde que me habían dicho en la quinta consulta que visitaba que mi ceguera era inminente, que hiciese lo que hiciese mis ojos pronto dejarían de ver.
         Por un segundo intenta ponerte en mi lugar e intenta sentir lo que en estos instantes siento yo ¿Qué harías si fueses a quedarte ciego?
          Intenté abandonar la cama, pero mis piernas todavía temblaban demasiado como para osar levantarme. No alcanzaba a entender el sentido de ese sueño que de modo insistente me visitaba cada noche. Sería una estupidez creer que existe la magia de los sentidos. ¿Qué magia puede haber en quedarse ciega? ¿Qué puede darte la vida si en un segundo se torna oscuridad?
         Hacía unos meses que había empezado a sentir unos fuertes dolores de cabeza, pero no les presté atención. Supuse que el cansancio y el estrés del trabajo serían los causantes, hasta que una mañana en la oficina uno de esos dolores, más intenso de lo normal, hizo que perdiese por un momento la visión del ángulo derecho. Asustada decidí acudir al hospital y desde esa visita a los servicios de urgencias se sucedieron más visitas, más médicos y una única respuesta: me iba a quedar ciega. Y todo a los 23 años.
         Después de unos minutos, más calmada, me levanté buscando algún tranquilizante que me ayudase a conciliar el sueño sin miedo a que mi alter ego, madre incluida, volviesen a visitar a Don Pascual en ese parque. Me dirigí al baño, donde guardaba el botiquín. Al encender la luz, vi mi reflejo en el espejo del lavabo. Sin más comencé a llorar, al darme cuenta que podría ser la última vez que viese mi rostro.
         -No llores- me dije a mi misma- eso no va a solucionarte nada. Estás jodida punto.
         Abrí el botiquín y cogí el Tranquimazín. Dos pastillas y a la cama. Lo de siempre.
         Al entrar en la cocina en busca de un vaso de agua me di cuenta de la hora que era. Las 7 de la mañana, demasiado tarde para volver a acostarse. Me guardé las pastillas en el bolsillo y empecé a preparar el desayuno. Mientras se calentaba la tetera y el tostador hacía lo suyo, me senté en la mesa con los brazos cruzados y mi cabeza sobre ellos. Estaba agotada. En esa posición podía oír como hervía el agua o como las rebanadas de pan empezaban a crujir debido al calor del tostador. Fuera, en la calle, algunos coches, los servicios de limpieza del ayuntamiento, los niños rumbo al colegio. Podía escuchar incluso como caía el agua en la ducha del vecino de arriba. No sé porque cogí uno de los paños que había sobre la mesa y me vendé los ojos. Iba a probar eso de la magia de los sentidos, que por activa y por pasiva me repetía a mi misma en mis sueños.
         La tetera comenzó a emitir su pitido, como obligándome a llevar a cabo mi experimento. Algo perdida, me guié por el estridente silbido. Paso a paso, alcancé la encimera. El problema era coger la tetera sin perder una mano en el intento.
         -El calor, déjate llevar por el calor. - Me dije.
         Deslicé mi mano sobre el frío mármol hasta la vitrocerámica. El primer paso estaba hecho. La tetera ya era mía. Lo siguiente: las tostadas. Debía llegar al tostador y a la nevera. Mantequilla y mermelada, mis metas. Puedo decirte que logré prepararme un buen desayuno, pero sin mermelada. El bote se me cayó al suelo, pero lo mejor de todo es que no me importó. Lo mejor de todo es que sin querer me di cuenta que podría salir adelante sin ver, si me lo proponía.
         De esto que te cuento hace ya 40 años y ahora soy yo la viejecita sentada en un banco a la que algunos niños curiosos preguntan porque lleva gafas de sol si está lloviendo o porque camina golpeando el suelo con un palo. Ahora soy yo la que les explica lo que es la magia de los sentidos y les abre puertas que nos vetan los ojos, o si no ciérralos por un instante y párate a escuchar lo que te rodea. Te aseguro que no te puedes ni imaginar lo que te pierdes.

Calvarian&Seo 

46 comentarios:

Más allá de los Sueños dijo...

Hoy os dejamos con un esperanzador relato de Calvarian y Seo. Detrás de la oscuridad puede que exista la luz...

Un saludo a todos

Esteban dijo...

Muy buena la historia, y creo que es cierto que los ciegos pueden llegar a desarrollar mucho más los sentidos que los que vemos.

Saludos.

Ana dijo...

No tengo que decir que me ha gustado...Si sois grandes por separados, juntos aún lo sois más.

Un besazo para los dos.

Bolero dijo...

Perdemos los sentidos, absolutamente todos, creo q el de la vista debe ser el mas duro, no lo sé, pero lo creo, auqnue también pienso q se puede ver sin ojos, a veces funciona mejor ese otro sentido q tenemos y no usamos casi nada
( aunque yo lo he dejado de lado, pq no me funciona)

Muakkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk

Maxwell Walt dijo...

Espectacular.
Recuerdo que de muy niño tenía miedo de quedar ciego, cuando comencé a usar anteojos. Fueron días cruciales los primeros, de mareos y dolores de cabeza.
La vida no acaba!
Felicitaciones! Abrazo grande!
Max.

Paco Alonso dijo...

La fuerza del grupo potencia al individuo y da bellos resultados, como el que nos acercáis en este día.

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Abismo dijo...

Buf! vaya relato... de superación. Lo haceis genial!

Besos desde el abismo

Amanecer* dijo...

Realmente no nos damos cuenta hasta que punto la naturaleza nos da poder y fuerza, cuando lo necesitamos.
Una historia verdaderamente esperanzadora...y muy bella.

Besos a los dos.

Hank dijo...

Como una bola en un flipper, siempre acabo de rebote en grandes rincones desconocidos para mí como este. He leido un poco, y creo que he venido para quedarme.

Saludos cordiales.

laurita dijo...

Perder la vista creo que es el sentido que podemos perder que más nos puede afectar.

Pero las cosas no se sólo se ven, se escuchan, se palman, se huelen o se desgustan... las cosas se sienten. Y eso se rige por nuestro corazón.

Gran relato chicos. Un beso

i am... dijo...

Una preciosa historia que refleja una realidad existente para muchas personas que nos pasan desapercibidas.
Me ha recordado a cuando era niña y pasaba horas con los ojos cerrados concentrada en aprender a conocer mi pequeño mundo, por si un día se me apagaba la luz.

Felicidades a los autores y saludos a todos

Gara dijo...

Q maravilla,es un relato cargado de mucha fuerza, la verdad es q no se podia esperar otra cosa viniendo de dos GRANDES.

Magistral.

Besitos a ambos

beker dijo...

Un mundo de incognitas, de luz detrás de la mirada, pero sobre todo un descubrimiento de la voluntad de cada uno para superar tantas cosas que a veces se ponen del revés... una historia excelente, les felicito. Un abrazo grande

Megami dijo...

O.O Sin palabras... Me ha encantado! ^^

*Luna dijo...

Hola cielo una bella historia y muy buena enseñanza
un beso

Cele dijo...

Buena historia, y es que, si crees que puedes seguir adelante por muy mal que se pongan las cosas, siempre saldrás adelante.
Muchos besitos

DAPHNE dijo...

Preciosa la historia . Pienso que los ciegos son capaces de ver más allá de lo que vemos los que tenemos vista .
Besitos .

Montxu dijo...

Por un instante mis hoy cansados ojos han sido cerrados ante el brillo sentido del texto, muy buen trabajo a ambos.

Agur un saludo

quedaprohibido dijo...

Hola, ya llevaba un tiempo merodeoando por vuestros blogs, pero nunca me había decidido a comentar, sólo quería decir que esta nueva iniciativa de escribir por parejas me encanta.

Con respecto a los sentidos, yo preferiría quedarme ciego antes que mudo.

Saludos, espero que os vaya bien

marga dijo...

Cerrar los ojos para ver lo que con ellos abiertos no podemos ver.
Precioso.
Me encantó.

Besos! :)

HADALUNA dijo...

La magia de unos ojos cerrados es eso, "magia".

La mente es la que fabrica imágenes y los sueños nos ayudan a cosntruirlas. Por eso soñamos con los ojos cerrados.

Esta noche soñe que yo también tenía los ojos cerrados....

Besitos a los dos.

campoazul dijo...

Es un buen relato, pero pienso que tiene que ser muy duro después de haber visto quedarse ciego, si, se desarrollan otros sentidos, pero en un principio tiene que triste. Sentimiento míos aparte, es muy esperanzador.

Un saludo.

Arwen dijo...

Os felicito a los dos...es un relato bellisimo que hace reflexionar porque hay que mirar mas con los ojos del corazón...un abrazo con cariño...

estoy_viva dijo...

Espectacular relato, las personas que tienes algun tipo de discapacidad siempre desarrollan muchos mas sus otros sentidos...felicidades porque habeis sabido plasmar lo que se siente ser ciego.
Con cariño
mari

Panchu dijo...

estupendo relato,mas de una vez deberiamos ponernos en lugar del otro,y más si tiene una discapacidad,seriamos más comprensivos.Enhorabuena

Luismi dijo...

precioso, en serio, enhorabuena a las dos!! :)

Camaleona dijo...

Relato tierno y repleto de esperanza...

Seo dijo...

ESTEBAN: gracias por pasarte por aquí a leernos teniendo en cuenta tu ultima entrada. muakkkss

ANA: eso es que nos ves con muy buenos ojos jejeje. gracias

BOLERO: supongo que si debe ser duro perder la vista y eso intentamos transmitir y salió este jejeje
un beso

MAXWELL WALT: vaya y pensando que yo era la única que pensó eso de pequeña jejeje
gracias por tu comentario

PACO ALONSO: nos alegra que te guste el resultado. tener una buena compañia siempre ayuda
un saludo

ABISMO: mil gracias niña.
un beso

AMANECER:gracias amanecer por tu comentario
saludos

HANK: me alegra que te guste el blog. nosotros lo hacemos con mucho cariño. vuelve siempre que quieras
saludos

LAURITA: mil gracias por pasarte a leernos mi niña. me alegra que te haya gustado
muakkkksss

I AM: gracias por las felicitaciones
saludos

GARA: creo que lo de grande a CAlvarian le va bien que todos sabemos que lo es pero yo??? jejejeje
mil gracias cielo

BEKER: gracias beker. me alegra que te haya gustado. ahora me toca contigo. a ver que nos sale jejeje

MEGAMI: gracias por tu comentario
saludos

LUNA: siempre es bueno que lo que uno escribe sirva para los demás
saludos

CELE: lo importante es tener voluntad lo demás se irá viendo
gracias por pasarte

DAPHNE: la vista a veces no nos deja ver muchas cosas que ellos si ven
gracias por el comentario

MONTXU: gracias. nos alegra que te guste
saludos compañero

QUEDAPROHIBIDO: es una iniciativa que a todos nos hace mucha ilusion y ver que os gusta el resultado es importante para todos o eso creo
saludos

MARGA: a veces no vemos lo que tenemos enfrente. gracias por el comentario

Seo dijo...

HADALUNA: mil besos HADA y gracias por tu comentario
muakkkkssss

CAMPOAZUL: si que debe ser muy duro perder la vista sabiendo todo lo que uno se pierde
saludos

ARWEN: gracias arwen por pasarte y por dejarnos tu comentario
un beso

ESTOY_VIVA: gracias por creer que fuimos capaces de plasmar la ceguera
un saludo

PANCHU: es dificil en ocasiones ponernos en el lugar de otros y por eso a veces dejamos de hacerlo
gracias por pasarte

LUISMI: gracias. me alegra que te haya gustado
un saludo

CAMALEONA: dicen que la esperanza es lo ultimo que se debe perder y eso intentamos relatar
gracias por tu comentario
saludos

Aldhanax Swan dijo...

Hermoso!! Qué otra cosa decir de algo que es esencia.
Ver con los sentidos, algo que en el diario correr todos olvidamos.
Muy buen relato.
Besitos.

Yemaya dijo...

Precioso relato. Yo también siempre espero que detrás de la luz que me ciega aparezca un día la luz que me ilumine.
Un beso y un susurro muy dulce a los dos

sara dijo...

Vaya duo habeis formado, el relato os quedó genial. Es precioso, felicidades a los dos.

Muchos besos.


Sara

Soñadora dijo...

Muy bueno el relato, lleno de magia! Me imagino que en verdad se deben desarrollar mucha más los otros sentidos, cuando no podemos ver. Felicitaciones a ambos!
Besitos,

seo dijo...

ALDhANAX:mil gracias mi niña por venir a leernos.
muaaakksss

YEMAYA: me ha gustado mucho tu comentario y lo que dices en el. gracias por pasarte

SARA: gracias Sara, la verdad es que la pareja que me tocó fue un chollo jejejej

SOÑaDORA:gracias soñadora por el comentario. un saludo

Chuta dijo...

beker

Una historia grandiosa, llena de encantamiento profundo.
Me ha encantado! Que profunda!
El relato es precioso.

Felicidades.

Un fuerte abrazo

Mediterráneo dijo...

Voy a cerrar los ojos e imaginar esta historia y volverla a leer con los sentidos.

¡Me entusiasmo! Felicidades

Saludos a todos.

Lala dijo...

Precioso!
me ha encantado ver a traves de la ceguera, más allá de los colores y las formas.
Creo que tiene mucho de aleccionador.
:D


Un besito a los dos


Lala

BlueMoon dijo...

Precioso relato, positivo ante todo, como a mi me gusta.
¡Cuántas pequeñas-grandes cosas nos estaremos perdiendo de la vida!
Un besazo.

Marina Fligueira dijo...

Escelente relato: Claro está que al no poder ver, desarrollamos más los sentidos. Yo veo perfectamente, sin embargo- a veces hago ese ejercicio, de cerrar los ojos- e intentar coger alguna cosa que necesite, sobre todo debemos hacer este con las dos manos, o sea primero con la izquierda y luego la derecha. Ha sido un placer leerte. Un saludo muy cordial. Se feliz.

Mientras Lees dijo...

Muy pero que muy buen capítulo. Acabo de encontraros y me ha encantado el blog! Ya los tengo en mi lista de seguidos para pasarme a dejar comentarios :)

Por cierto, en nuestro portal de literatura, hacemos promoción a historias como esta, si os interesa podéis poneros en contacto con nosotros en mientraslees@gmail.com; hacemos reportes, hacemos portadas, y también entrevistas :)

Besitos!

mariarosa dijo...

¡Que maravilloso texto!!
Gracias, es de una belleza y humanidad imposible de olvidar.
Un saludo.

mariarosa

Eurice dijo...

TrAS la oscuridad resurgen los rayos que brillan con luz propia como brilla esta historia conjunta.
Seguro que recordaré algún tiempo este texto.
Saludos a ambos autores.

Paqui dijo...

Un relato de los que llegan al corazón.
Enhorabuena para los dos.
Besos.

Seo dijo...

CHUTA: muchas gracias. me alegra que te haya gustado
saludos

MEDITERRÄNEO: gracias por tu comentario
saludos

LALA: sería bueno llegar a enseñar a través de lo que aquí dejamos escrito
saludos y gracias

BLUEMOON: si uno no intenta ser positivo nadie lo será por el
gracias por tu comentario
un beso

MARINA FlIGUEIRA:muchas garcias por leernos y dejar tu comentario
un saludo

MIENTRAS LEES:muchas gracias por el ofrecimiento y por seguir nuestro blog
saludos

MARIAROSA: gracias por tus palabras
un beso

EURICE:gracias por tu comentario. me alegra que te haya gustado nuestr texto.
un saludo

PAQUI: gracias paqui.
un beso

Eurice dijo...

Uf por fin...se ve que habiais suprimido la entrada "Reencuentro doloroso" y por eso no tenia acceso al blog y creia que se os habia borrado.
Mis disculpas, a Calvarian y a Gara,, por crearles una alarma innecesaria.Feliz semana para todos!
Abrazos!

Rochitas dijo...

Pues que mas decirles que que han sido una dupla increíble.
La única duda que me queda, sepanme disculpar la torpeza, es si es Sonia, la niña, la que finaliza el cuento.
Ojala llegado el caso fuesemos igual de sabios. Yo creo que es lo más dificil de sobrellevar.